Repaso y análisis – The Last Dance: Episodio I

Más de 9 horas distribuidas en 10 capítulos dura el documental con todo lo relacionado al legendario Michael Jeffrey Jordan, bajo la producción de ESPN, en su última temporada al frente de los Chicago Bulls. En la primera entrega se repasan los primeros saltos de calidad de Michael en la universidad; sus inicios en la NBA; la relación de Jerry Krause, el General Manager, con los jugadores y el entrenador, Phil Jackson; e imágenes nunca antes vistas.

Parte del ritual post-finales de Michael en los vestuarios, luego de obtener su 4to Anillo de NBA

¡ALERTA SPOILERS!

¿Quiénes ganan los campeonatos? ¿Los jugadores o las organizaciones?

Ese era el gran debate que abundaba en Chicago luego del 2do campeonato seguido logrado y el 5to en 7 temporadas, al comienzo de la 1997-98. Jerry Krause era el General Manager de los Bulls desde 1985, un año después de que Jordan fuera elegido como 3er pick en el Draft de 1984. Aunque, ya era tiempo suficiente para descifrar que el éxito de la franquicia iría ligado a la idea de rodear de piezas claves al reciente rookie. Una de ellas, y de las más importantes según Michael, era Phil Jackson.

Para Jerry, el entrenador era una pieza más del rompecabezas, y las negociaciones entre ellos se terminaron de tensar luego de obtener el 5to campeonato. Las especulaciones sobre la contratación de Tim Floyd -el coach reemplazante luego de la siguiente temporada- colocaban a Phil con un pie afuera en la franquicia. Fue Jerry Reinsdorf, el propietario de los Bulls, quien pudo acercar a las partes y lograr la extensión por un año más. Krause insistía en que luego de esa temporada, era necesaria una reestructuración de la plantilla completa, fue por ello que internamente llamaron a ese curso The Last Dance -El Último Baile-.

Jerry a la izquierda – Phil Jackson a la derecha

Jerry Krause fue muy criticado en el mundo NBA -y también en esta serie- por la idea de desarmar un equipo que obtuvo varios campeonatos. La realidad indica que un General Manager busca defender los intereses de la franquicia; en cambio, los jugadores, buscan la comodidad respecto a sus contratos y química con los demás partícipes del grupo. La gran polémica se armó en torno a la salida de Phil y el bajo contrato de Scottie Pippen, sumado a la insistente noción de que la plantilla tenía una edad avanzada para continuar compitiendo al más alto nivel.

Consideramos que ninguna de las dos partes estaba errada en sus argumentos. Reinsdorf insinúa, en el primer capítulo, que sólo Jordan podía mantenerse en su nivel más productivo a pesar de su edad. No así el resto de los jugadores. ¿Era una locura? Por supuesto que no. Al finalizar la temporada 96-97, Michael tenía 34 años, Pippen 31, Rodman 36, Harper 33, Kukoč 28 y Kerr 32. Un promedio de edad altísimo en líneas generales.

En ese entonces, existía una química casi perfecta dentro del vestuario de Chicago, tanto en jugadores como en el cuerpo técnico

Por otro lado, Jordan pensaba que mientras el equipo continúe ganando, no habría necesidad de realizar cambios a gran escala. Otro argumento mucho más que válido. Los Bulls venían de firmar un récord de 69-13 en temporada regular y mantener una firmeza en playoff que le permitió arrasar en todas las fases -incluso en la final-. ¿Cuál era el techo de este equipo? Realmente, parecía algo indescifrable.

A pesar de las insistentes críticas al General Manager -incluyendo insultos y ofensas- por parte de Jordan, cabe destacar que en esta gran producción de ESPN se aprecian aspectos del mítico “23” que algunos desconocían. Su afán por mejorar y ser el mejor, su hambre de gloria, su relación con su madre y sus pares, y, no menos importante, su inicio como rookie.

Un gran apartado en estos capítulos fue la etapa de Michael en la Universidad de Carolina del Norte. A pesar de no ser un niño prodigio en cuánto a su nivel -al comienzo de la temporada universitaria en 1981-, se destacó por su ambición a la victoria y a su crecimiento como jugador. Él quería ser el mejor de la historia. Y vaya que lo ha hecho muy bien. Para el final de temporada era un jugador consolidado y de los mejores en dicho nivel.

En el partido final se enfrentaron Georgetown y Carolina del Norte, llegando a la última jugada con el primer equipo ganando por 1 punto en el marcador. Jordan tomó el último tiro, embocándolo y logrando el título universitario. Según él, fue un antes y después en su vida. En esa jugada, obtuvo la confianza necesaria para ir por todo en su carrera como basquetbolista. A partir de allí, fue todo crecimiento para Michael. Continuó durante 2 temporadas más en la universidad hasta que finalmente se presentó al Draft de 1984, siendo elegido en el 3er pick por los, en ese entonces, desprestigiados Chicago Bulls.

El tiro final del campeonato de la NCAA. Sin dudas, el comienzo de todo

En sus 3 temporadas en la liga universitaria (NCAA) promedió 30.8 minutos, 17.7 puntos, 54% de tiros de campo, 5.0 rebotes, 1.8 asistencias y 1.7 robos en 101 partidos.

Ya una vez debutado en la liga más importante del mundo, Mike no tardó en demostrar su potencial. Le bastó con un par de partidos para ser el líder y amo de los Chicago Bulls. Dentro de un equipo modesto, Michael se destacó en varias facetas del juego encabezando las estadísticas del equipo en puntos, asistencias, rebotes y robos, siendo el primer rookie en la historia en lograrlo. También, fue incluido en el Segundo Equipo de la NBA, llevándose el premio al Rookie del Año.

Este primer episodio finaliza con la increíble salida al campo de juego de Chicago, en el inicio de la temporada 1997-98. Para los que no lo saben, el comienzo de la NBA se da con un show de premiación para la franquicia campeona, en su ciudad, entregando los premios y el ansiado anillo de campeón.

¿Existe una mejor manera de finalizar el primer capítulo de esta sensacional serie que no sea con una ceremonia de campeón de los Bulls de Michael Jordan?

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